Sin rodeos ni dobles sentidos, está vez vuelven con un disco directo, sin medias tintas, como dicen ellos mismos, como un puñetazo en la jeta. No están los tiempos para pensar mucho, ni para no decir las cosas tal y como son. Evaristo y sus secuaces, nos traen un disco con 14 trallazos llenos de punk rock. No dejan titere con cabeza, pero como he dicho antes, es todo consecuencia de los tiempos que corren. Podría destacar; El caos perfecto, Vistiendo al muñeco o ¡Esto es
vida!.
El disco fue grabado en The Rock Studios por Carlos Creator. Esta vez, cambian de estudio, le han dado mayor importancia al sonido, logrando un sonido muy adecuado a lo que las canciones nos quieren transmitir.
En resumen, un buen disco para disfrutar, en el que Evaristo se ha dejado aparcado eso del doble sentido de las cosas, para traernos la rabia y la mala leche que descarga en sus conciertos.









